sábado, 31 de enero de 2009

EN EMERGENCIA

por el Lic. Lisandro Matzkin

¿En que consiste La emergencia agropecuaria nacional, la última de las medidas del gobierno para el campo? Básicamente es un diferimiento de impuestos que como primera observación, para que entre en vigencia, la provincia en donde esta radicado el productor también la debe declarar. La segunda observación es que el diferimiento de impuestos no es gratuito, la AFIP cobra por tal diferimiento una tasa de 14% anual, por lo tanto, lo que esta haciendo el gobierno es colocar plata a plazo fijo, pero en vez de colocarla en un banco, lo hace en el bolsillo de los productores.
Otra de las medidas anunciadas hace unos días contemplaba el acceso al crédito para la compra de maquinarias. La pregunta es ¿Quién va a sacar un crédito si su actividad da perdidas? El quebranto de la cosecha fina fue grande y generalizado, y si la sequía continua y los precios siguen bajos, también lo sera la cosecha gruesa. El interior entra en una recesión que por ahora no vislumbra luz en el fondo del túnel.
Analizando que en el año 2008 la cosecha total del país fue de aproximadamente 95 millones de toneladas a valores muy buenos y que la cosecha 2009 posiblemente no supere las 75 millones de toneladas a valores promedio un 40% inferiores podemos concluir que no solo los productores se verán fuertemente afectados, también la agroindustria, las exportaciones y por lo tanto la recaudación del estado. Solo en concepto de retenciones el estado dejara de percibir entre 2 y 3 mil millones de dólares, además de menos impuesto a las ganancias, sellados, ingresos brutos, etc. El panorama fiscal del gobierno es más que complicado. El 2009 parece muy largo y se complementa con un horizonte político difícil para el oficialismo que se dilucidara en octubre, pero que a priori la tiene cuesta arriba en varias provincias grandes como Córdoba, Mendoza, Santa Fe y la Capital Federal; mas claro para el gobierno es en las provincias chicas del sur y del norte y la gran incógnita es la Provincia de Buenos Aires en donde varios encuestadores ya están posicionando a Margarita Stolbizer como la gran candidata para vencer al Kirchenirsmo.
Es también muy importante considerar que cuando se presentan problemas económicos aumenta la conflictividad social. No hay duda que si disminuye el empleo y se reduce el poder adquisitivo de los sueldos las posibilidades de conflictos son mayores.
Mientras tanto el gobierno apuesta a mejorar su imagen con una ola de anuncios, muchos de los cuales son inocuos para la economía real. Pensar en créditos para comprar termotanques cuando la gente no sabe si va a perder el empleo suena a medida autista. Según mi análisis este gobierno sigue apostando a una economía cerrada, solo abierta a Cuba, Venezuela, Bolivia y Ecuador.
Desde mi punto de vista, para poder desarrollarnos deberíamos: tomar al mundo como un gran mercado, con una política exportadora muy agresiva, sobre todo de manufacturas, premiando la exportación de mercaderías elaboradas y apoyando al exportador y no castigándolo como desde hace algunos años. Tengamos en cuenta que el 2009, por la crisis mundial, va a ser un año de retracción de la demanda mundial, y para mantenerse se debe ser muy agresivo en la política exportadora, todo lo contrario de lo que se viene haciendo. Para esto también es necesario ser muy buenos en algunos rubros, como lo somos en el sector de alimentos, y para ello se hace condición necesaria vincular a la ciencia y la técnica para la modernización de toda la estructura productiva. Otro punto a tener en cuenta es que el mundo desarrollado no es ni estatista ni privatista, es equilibrado. Se debe trabajar en conjunto para que lo público y lo privado se potencien en pos del desarrollo. Otro punto importante es la distribución de la riqueza. Sin dudas que un país tan injusto como el nuestro requiere de redistribución, pero esta se debe hacer sin desalentar la inversión y el empleo. Se debe llegar a las personas que más lo necesitan con: obra pública, salud, educación y empleo genuino, el que se consigue con la inversión y el desarrollo. A propósito de esto ultimo, se hace necesario resolver el federalismo argentino. La coparticipación debe de ser equilibrada y un derecho adquirido y bajo ningún motivo se debe repartir fondos a las provincias y a los municipios por la gracia de un burócrata o de un político de turno, tendencioso, ambicioso, desequilibrado y, en muchos casos, corrupto.
En el ámbito local es importante destacar la importante labor que llevaron adelante en el caso del control de la tucura los productores de Pringles e Indio Rico y el estado, tanto provincial (con recursos insuficientes pero al menos aportando algo) como municipal. Ejemplo de que trabajando en equipo se pueden obtener resultados positivos.
Se avizora un año difícil, pero hay que tener en cuenta que las crisis son también, oportunidades. Mucho depende de nuestros gobernantes, pero el gran desafío que se presenta es entender que también muchas cosas dependen de nosotros como sociedad. No mirar para otro lado y ser ciudadanos activos en la vida publica y comunitaria es el primer paso para hacer de la crisis una oportunidad de crecimiento y desarrollo, no solo económico, también social y personal.

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